La brisa peina las páginas de un periódico ya leído y dibuja sombras caprichosas sobre la pared mientras el murmullo del agua insiste en llegar a su destino. Es ese momento en el que uno piensa: “estoy en paz” y respira hondo. Sin prisa, sin preocupaciones y rodeado de rincones teñidos de color, todo lo que pase después, quizás unas risas lejanas de niños jugando, o el amable saludo de un vecino, es lo único que nos transporta de nuevo a la realidad. EL lujo de la sencillez, la esencia de Myramar Dos…y al alcance la mano.
Situado estratégicamente en la zona alta de Benalmádena, entre la montaña y el mar, esta urbanización por supuesto que tiene jardines, fuentes, arroyos y piscinas y todo lo que uno espera de una nueva vivienda, pero ¿qué la hace diferente de muchas otras si no el mimo con el que todos esos “imprescindibles” se han vuelto a reinventar para proporcionarnos momentos de felicidad? Cada palmera, cada baldosa y cada raya del garaje se han puesto con la honestidad del que espera que se disfruten, de que sean útiles. Todo se ha estudiado para que cuando uno cruce sus puertas se encuentre directamente en otro mundo ¿Marruecos...? Bueno, allá cada uno con sus sueños…
Myramar Dos es esto y un sinfín de añadidos que la hacen aún más atractiva para el pensamiento práctico: su acceso es directo desde la autovía y su ubicación está cerca de supermercados, colegios, autobuses, trenes etc., Tiene viviendas de 1 a 4 dormitorios, con muy buenas calidades, con trastero y doble plaza de garaje para cada casa…Más que una nueva urbanización, es una excusa perfecta para vivir bien.